jueves, 3 de abril de 2008

Retazos

La recuerdo a través de un tango que aterriza en mis manos a las seis de la tarde. El aire se mete por los huesos y no sale nunca más. “La tarde está muriendo detrás de la vidriera y pienso mientras tomo mi taza de café”. Miro el reloj, avanza lento. La pareja sentada cerca a la ventana ya no se mira. Por debajo de la mesa sus pies ya no se tocan. Están escapando y no se han dado cuenta.

“El viento de la tarde revuelve la cortina. La mano del recuerdo me aprieta el corazón. La pena del otoño agranda la neblina”. Afuera la lluvia los moja y los ahuyenta. Una mujer se levanta y cierra los ojos; los pasajeros
de la calle la ignoran. Aquí la recuerdo y todavía no hace frío. En la calle se escuchan los gritos. Adentro todos están sordos.

En la mesa de enfrente, un hombre respira despacio, se fuma un tabaco y cierra los ojos. Podría estarme recordando… si fuera mi padre. Su mirada yace en el fondo del vaso, sus pies se amarran a la silla como dos raíces que van a ser cortadas. La mujer de la esquina se confiesa, mueve los labios pero no habla. Alguien la mira.

“Cuando el suburbio dormita, bajo la lluvia o en noche serena, cruza como un alma en pena las tristes calles una viejecita”. Entra sin cuidado, con sus alas escondidas; están rotas y sucias y no le gusta que las vean. Ya no sabe como limpiarlas y tampoco cómo se llama. En mi espalda se estrellan cantos de grillos y otras voces pálidas tejidas con afán.

Pienso en ella, la invoco. Sus pasos aún no me recogen y ya tampoco tengo ganas de esperar. Miro para otro lado y dejo de pensar. La luz entra por las rendijas de la piel. En un rincón dos hombres trazan sus sueños con pinceles gruesos y dos cervezas. Todavía tienen tiempo.

La pareja de la ventana todavía no se mira. El hombre que podría ser mi padre se vuelve otro. La mujer de la calle está muerta. Aquella de las alas sucias se retira vencida. Los grillos siguen cantando aunque nadie los escucha. Los hombres del rincón piden otra cerveza; sus sueños son largos. La mujer que no habla tampoco mueve los labios. Y yo me quedo y ya no recuerdo.
* frases de los tangos Mi taza de café y A media noche

22 comentarios:

Camille Stein dijo...

La ensoñación que causa un tango. Eres un observador nato en acción. Me ha encantado. Un saludo.

Ana (...) dijo...

A veces, o quizá casi siempre, el tiempo es aún más prolongado cuando la ausencia toma forma pero aun así sigue siendo ausencia... y como dice el poema "todo pasa y todo queda..."

Carolina Meneses Columbié dijo...

Una sola palabra: ¡precioso!

Alejandra dijo...

Me haz dejado con un suspiro en el alma... necesito creer que aún hay tiempo y esperanza. Que la lluvia puede hacer el milagro y que mediante gotitas de dulzura y de conciencia puedan devolverles la vida a todo ese cuadro mágico de tango. Simplemente me encanto la mezcla de lo más me gusta...

Besote

pd. Pq ayer no lo leí?

Veronika dijo...

Los tangos... una delicia, casi un pecado...
Así me pasan a mi las escenas... tal cual...
Un abrazo

nara dijo...

como me gustan los tangos... triste pero bello!!

gracias por la visita, me gustan tus letras volvere.

un saludo

Bethania dijo...

Bonitos tus retazos armados en uno solo.
Besos!

Jorge Arce dijo...

Camille: gracias por tus palabras

Carolina: que bueno que sigues aquí !Un abrazo!

Alejandra: por supuesto que hay tiempo y esperanza. Lo lesite primero, sólo que no te diste cuenta. Un beso

Veronika: como te dije, si es un pecado, me gustan los pecados. Un abrazo

Nara: bienvenida, celebro que te gusten los tangos y que vengas por aquí Yo iré a leerte tambien

Jorge Arce dijo...

Ana: el tiempo y la ausencia. !vaya combinación! Que bueno que regresaste !Un abrazo!

Bethania: ese es el temor de los retazos... ser uno solo. Otro beso para ti

fire dijo...

bellisimos fragmentos..
un saludo cariñoso

Bohemia dijo...

que hermoso que te recuerde a través de un tango, que poético!!!

un abrazo

Unika dijo...

Debo confesarle que me ha conmovido, se ha robado mis lagrimas...
Bellisimo!
Lo saluda,
La U.
Pd:espero no le moleste,lo he agregado a mis links

Dinora dijo...

Con el influjo del Tango todas las cosas son sublimes. Hermoso texto salpicado de nostalgia

Saludos ;)

BUSCANDOLUNAS dijo...

hermoso y conmovedor, y nada como un tango para acompañarse...algunas noches: "la pena del otoño agranda la neblina".
Esta es una de esas noches. un beso.

Sandra Becerril dijo...

No hay ganas de esperar mientras los sueños ya no hablan...

Me inspiraste mucho hoy... mil gracias...

besos y excelente semana.

lágrimas de mar dijo...

retazos de recuerdos de días pasados

besos

lágrimas de mar

Jorge Arce dijo...

Fire: gracias por tu visita !Un abrazo!

Bohemia: recordar a través de los tangos es como volver a vivirlo... Otro abrazo para ti

Unika: a mi me conmueven y me hacen sentir honrado tus palabras

Dinora: esa nostalgia es la que
sabe a palabras en el borde de las manos

Buscandolunas: pues entonces es una noche compartida y seguro habrán más

Sandra: gracias a ti por estar siempre aqui. Un beso

Lágrimas de mar: esos retazos que nos persiguen y se anidan en la piel

Cromatica dijo...

Estos retazos, querido jorge saben a tango, nostalgia, un amor puro lenguaje.

Ensoñacion capturada en el aire.

besos

josé dijo...

Mi debut como lector de tu blog no pudo ser más auspicioso. Me alegro de seguir encontrando textos como este. Andaré por aquí sin dudas, recibe mis buenos afectos.

Jorge Arce dijo...

Cromática: si, a eso me saben, siempre. Un abrazo

José: bienvenido y aquí te espero de nuevo. !Gracias por tu comentario

Clarice Baricco dijo...

Este d�a me visto de tus retazos, es la manera de seguir. Recuerdos, olvidos, esperanzas.
Hermoso lo que escribiste, c�mo siempre.

Abrazos

Tania dijo...

Es un texto hermoso, Jorge. Y me impresiona como vas dibujando las escenas, sí, con ritmo musical...

Un abrazo.